El Vuelo del Pato

Cómo se atrevía la lágrima a cruzar impunemente su mejilla. La eliminó con el dedo, luego recompuso su pelo canoso ante el espejo y fue al teléfono. Antes de llamar, su mano sacó una gamuza del bolsillo, por costumbre,pero esta vez ella la observó negando con la cabeza, después la dejó caer, tosió y marcó el número de Antonio. Le dijo que era Carla, que había pasado mucho tiempo y que no sabía si reconocería su voz, al fin le preguntó qué si le apetecía ir a Canarias. Le dijo…

Seguir leyendo