La Avutarda

La avutarda es una de las joyas más importantes de nuestro entorno. Es el ave más pesada del mundo capaz de levantar el vuelo, junto con el cóndor andino. Es decir, cualquier ave más pesada que ella, es incapaz de volar. Los machos pueden llegar hasta los 15 kg, contrastando en tamaño fuertemente con las hembras que pueden alcanzar a duras penas los 5 kg. Despega dando una corta carrera que la ayuda a levantarse torpemente en el aire pero, una vez en él, se defiende con bastante maestría hasta donde su enorme inercia se lo permite.

Sus reducidas poblaciones sobreviven en  los cultivos extensivos de cereal, siendo nuestra comarca una de las zonas más importantes para su conservación. Es la zona más importante de Madrid en número de ejemplares, que a su vez solamente es superada a nivel nacional por Castilla y León y Extremadura.

La proporción entre sexos es de aproximadamente de 1 macho por cada dos hembras, siendo estas últimas más gregarias y más fieles a su territorio. Los machos suelen desplazarse, sobre todo en verano, a otras zonas de la comarca, e incluso de la península.

Durante el apareamiento, los machos se distribuyen en unas zonas concretas y habituales para exhibirse denominadas lek, a donde acuden las hembras. Lo hace volviendo su plumaje del revés y haciendo una especie de bola, como una palomita, que permite ver sus partes blancas y llamar la atención desde lejos. A su vez, hinchan la base del cuello y muestran el tamaño de sus bigotes erectos hacia el cielo, símbolo de jerarquía entre los machos.

Tras el apareamiento, la hembra pone entre dos y tres huevos en alguna depresión del terreno de un campo de cultivo. Solo un número muy reducido de ellas, en torno a un 15%,  consigue sacar adelante a sus crías.

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