Nadie te creerá

Vestidos de negro todos lloraban a mi alrededor y yo no sabía quién era el muerto. Una fina lluvia envolvía el camposanto y una multitud de paraguas se apresuró a cubrirlo todo. Busqué con la mirada al que debía de ser mi marido pero no lo encontré y una sensación de ahogo me atenazó la garganta. No lograba acordarme de mi nombre pero, minutos antes, había descubierto la foto de un hombre en el bolsillo interno de la chaqueta. Además, llevaba una alianza de oro en el dedo y nadie…

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El bar de Ernesto: Perros alfa

En la radio acababan de anunciar que el paro aumentaba a una velocidad exponencial. Intentaba recordar la forma de esa maldita curva cuando Paco entró por la puerta del bar con la cara descompuesta. —Hola, Ernesto, ponme un tercio bien frío que el calor me ha dejado el cuerpo seco y se ha llevado hasta las burbujas —dijo tomando posición en su esquina habitual de la barra. —¡A estas horas de la tarde ya debería de haber refrescado! —contesté mientras abría el botellín. —¡Qué va! Parece un castigo divino como…

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La leyenda del Mambrú

Leyenda del Mambrú de Arbeteta y la Giralda de Escamilla Cuenta la leyenda que el amor de la hija de un rico labrador de Escamilla, y el hijo del sacristán de Arbeteta, dos pueblos próximos de Guadalajara, es tan grande que, desde que se conocieron, en unas fiestas de Escamilla, ya no podían vivir el uno sin el otro. Sólo pensaban en casarse. Pero cuando el padre de la muchacha tuvo noticia del romance, se opuso y encerró a su hija en la habitación más segura de su casa palacio…

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Mi Daganzo y yo

Conocí Daganzo de Arriba en el año 2001. Una pareja de amigos reunió a un grupo de sus amistades en la su casi recién estrenada casa daganceña. Eran los primeros años del verdadero boom inmobiliario que vivió la localidad a finales de los noventa y bien entrada la primera década del siglo XXI. Mis amigos eran de esas primeras parejas que se mudaban a un chalet adosado de aquellas promociones. Aquella primera vez me trajeron un poco a ciegas. Desde el puente de Vallecas en Madrid, me senté junto a…

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